Acaba de festejarse el dia del padre en México, y las críticas y burlas no faltan en las redes sociales, pues hay quienes dicen sentirse agobiados de que la mujer se empeñe en ¨llamar la atención¨ en esta fecha al decir que es padre y madre a la vez, e incluso hay quien asegura que papá es una figura insustituible por mamá. 

Pero honestamente sí hay quien se juega los dos papeles y lo hace bien, sí también hay papás que se juegan los dos papeles, hay abuelos incluso que se juegan el papel de papá, mamá y abuelo a la vez, y desde aquí los admiro y reconozco a todos. 

Te voy a decir que viví la faceta de madre soltera, y madre acompañada y me parece un tanto injusto que se demerite el trabajo de quien ejerce el rol de dos al criar. 

Sin afán de victimizarme, no fue lo mismo vivir un embarazo de la mano de una pareja, que vivirlo sola, afrontar todos los cambios sabiendo que había quién me acompañara en el proceso y desde luego que ha sido muy distinto criar en compañía, poder dormitar tranquilamente sabiendo que alguien más vigilaría a mi bebé, poder ver que alguna noche tu pareja es quien se levanta a preparar un biberón o que puedes pedirle que cambie el pañal por ti, poder asistir a festivales juntos o saber que si tienes un compromiso, tu hijo estará a cargo de papá. 

Y yo tuve el apoyo infinito de mis padres, mi papá ejerció de figura paterna para mi hija, y conté con ambos incondicionalmente. Imagínate, aún con todo ese apoyo, sigo pensando que ambas etapas fueron muy distintas, ahora imagina que hay mamás que de plano no cuentan con ningún apoyo o el apoyo es muy escaso.

Somos egoístas cuando pretendemos burlarnos de una mamá soltera, egoístas cuando no reconocemos su labor, egoístas cuando criticamos sin saber sus condiciones, sin aceptar que una gran mayoría de mamás solteras ni siquiera lo son por elección, sino por diversas circunstancias de la vida, muchas veces totalmente ajenas a ellas. 

Sí, estamos en una sociedad totalmente egoísta. Pero todavía hay quienes apoyamos, admiramos y reconocemos a nuestras madres solteras.

Sí, sabemos que tuviste que cambiar pañales tú sola, y que cuando estabas cansada no hubo quién te sostuviera, sí, sabemos que en la noche no había quien velara tu sueño o quien se acurrucara junto a ti, sí, sabemos que a veces tus brazos estaban muy cansados y no tenías a quién darle a tu bebé, sí, te vimos caminar hasta el doctor a ti sola, sí, te vimos preocupada y en ese momento no hubo quién te diera un abrazo para hacerte sentir que todo estaba bien, sí, te vimos caminar hasta la entrada del kinder, ibas solita, sentiste que faltó alguien más. Sí, sabemos que te levantas muy temprano y alistas el uniforme y preparas el lunch, y que sales corriendo a dejarle al colegio porque no hay quién lo haga por ti, sí, te vimos leyéndole un cuento, y te vimos enseñándole a andar en bici, sí, te vimos enseñarle a nadar, sí, sabemos que a veces quisieras poder hablar con alguien acerca de los temas de crianza, sí, sabemos que le miras y que amas con todas tus fuerzas a ese ser que inevitablemente te recuerda a alguien que no está, porque le heredo los ojos, la nariz, la sonrisa o el lunar, pero no te importa, porque le tienes a ese pequeño ser y por nada del mundo piensas rendirte, sí, sabemos que a veces te preocupa que llegue el momento en que pregunte por papá, y mas que a lo que dirás, sabemos que temes lastimarle con cualquiera que sea la respuesta, sí, vemos tu cara de preocupación cuando en el colegio solicitan la presencia de papá. Sí, no lo queremos reconocer, pero bien que sabemos que te la juegas de papá y mamá a la vez.

Pero no hace falta demostrarle nada al mundo, cuando todo tu amor se lo demuestras a ese ser que estas criando con tanto esmero. Ni hace falta enojarte por los comentarios tontos que algunas personas hacen, la satisfacción será inmensa, cuando al pasar de los años tu hijo sea adulto, y en el día del padre te diga: ¡Muchas gracias mamá!

... Ya comprendo que tampoco la tenías nada fácil, convertirte en padre y madre sin desfallecer, tan
valiente tú, mamá...

Quisiera decirte que todo será miel sobre hojuelas y que el camino que te ha tocado recorrer siempre estará libre de piedras, pero  sería mentira y no por el hecho de ser madre soltera, sino porque en realidad la vida en sí viene con desafíos y duras pruebas para todos, así que todo depende del cristal con que miras las cosas y de la actitud que pongas para afrontar los retos.

Recuerdo que cuando estaba embarazada y sola, todo el mundo me advertía lo duro que la pasaría, lo "arruinada que tenía la vida", y lo difícil que sería encontrar un hombre bueno que en verdad me amara y no pretendiera sólo utilizarme. Sinceramente ¿te digo algo? Creo que jamás me sentí más querida y respetada que después de haber tenido a mi hija, porque el valor no te lo da la virginidad ni una relación fallida, el valor te lo das tú como persona y nadie más, así que en primer lugar, estará en tus manos tener una pareja que realmente valga la pena, todo dependerá de cuánto te quieres.

Puede que decidas quedarte sola o volver a buscar el amor, esa es tu decisión y tu sabrás cuando estés lista para abrirte a nuevas oportunidades. Pero si por estar sola te sientes desafortunada y aveces rompes en llanto porque crees que necesitas la ayuda de alguien más, te tengo que decir que estando acompañada también vienen días difíciles, también vienen días en dónde uno se siente sola y en dónde sientes que necesitas ayuda, la maternidad es un trabajo arduo aún estando acompañada, 

También te tengo que decir que probablemente llegué el hombre ideal a tu vida, pero aún así tendrás que enfrentarte a muchas cosas más, vivimos en una sociedad aún con muchos prejuicios, que juzga, señala y castiga los errores humanos, siempre habrá quién haga comentarios desatinados o no apruebe tus relaciones, sin embargo, del otro lado de la moneda siempre habrá quién te apoye, te ayude y te admire.

Te voy a contar como llevo mi vida, para que veas que los pronósticos de otros no tienen porque ser una ley que se cumpla en tu vida:

No sólo era una madre sola, además era una madre adolescente con estudios truncos. Muchos pensaban que había estropeado mi vida de una manera tonta. La realidad no sé que es a lo que llamen estropear, pues realmente me perdí de cosas tan banales que no me parecen indispensables; cierto, se me acabaron las fiestas, las salidas con los amigos, las noches de antros y de tragos, el dormir hasta medio día y las tardes de flojear, yo ya tenía una gran responsabilidad.

La gente quizá pensaba que me convertiría en una máquina implacable de bebés y que nada más vendría a mi vida. Por fortuna, tuve unos padres que se aferraron a creer en mi pesé a que no había seguido el plan que ellos tenían. Desde el momento en que nació mi hija, mis padres lo único que me exigieron fueron buenas calificaciones y responsabilidad total para con mi hija. Así pude terminar la preparatoria y después vino la universidad. En el trayecto llegó Edgar a mi vida, un hombre que desde siempre me ha acompañado, impulsado y ha sido un gran padre para mi hija. Nos casamos, hoy él está estudiando su universidad y ahora tenemos otra hija. Cuantos planes y proyectos de vida tenemos. Mi vida no la he visto para nada arruinada, al contrario, mi hija, ahora mis hijas, siempre han sido un gran impulso para luchar, conocer, estudiar, compartir y vivir la vida intensamente, Así que cuando alguien quiera pronosticar un panorama desolador, dale la vuelta a la página. Es verdad que no la tienes fácil. para las mejores cosas son las que más trabajo cuestan.

¿Quieres contarnos tu historia? Animate, siempre serás inspiración para otras mamás, y tenemos ganas de escucharte.

Cuando me di cuenta que lo quisiera o no, me convertiría en madre soltera, una de las cosas que me preocupó era recibir rechazo de los demás. Sin embargo con el paso del tiempo ese temor se fue disipando, pues siendo tan joven me fue fácil rodearme de amigas, amigos y gente que me brindo su apoyo; ya fueran los profesores de la preparatoria o mi familia. Salí al mundo llevando de frente y en alto la palabra "mamá soltera" sin ningún temor. Tengo que decirlo, pretendientes no faltaron aunque no podría asegurar si eran bien o mal intencionados. Y entre todas esas personas que me rodeaban, muchas me expresaron su admiración por  jugar ese doble papel (nada sencillo), por el coraje y por las ganas de salir adelante.


Y entre todo ese panorama tan lindo, creí que la discriminación hacia las madres solteras era cosa del pasado, que se había quedado en la prehistoria. Agradecí muchas veces por no haber nacido en aquellos siglos en los que ser madre soltera era una deshonra y una vergüenza. Pero.. me equivoqué, me equivoqué, me equivoqué.

Como todo en esta vida, siempre debe haber un poco de todo, y lo malo nunca se erradica. De pronto me he encontrado, sobre todo por la red, y para ser más especifica en facebook, con ciertos comentarios discriminatorios, ofensivos y denigrantes para las madres solteras. La verdad no me preocupa mucho, hay gente que trae ideologías de antaño muy arraigadas y que además sus conocimientos, educación y cultura son muy limitados. 

Claro esta que yo puedo comprenderlo. Lo que a mi  realmente me preocupa es que haya mamitas  que puedan tomarse en serio estos comentarios, que puedan creérselos, que puedan sentirse culpables por su situación y que puedan atormentarse. Si ese fuera el caso, sólo puedo decirte que hay ciertas cosas sobre las que tú no tienes el control, es probable que seas madre soltera sin que esto haya sido tu voluntad, y por eso no puedes sentirte culpable. Tú tienes un gran valor como mujer y mucho más como madre, nadie debe decirte lo contrario. Y por último, observa a tu alrededor, hay muchas mujeres famosas y exitosas que orgullosas llevan el distintivo de "mamás solteras". Hoy eso es cuestión de orgullo, esmérate por dar lo mejor de ti y  desempeñar en grande tu papel.

Cierro el post haciendo un llamado de solidaridad entre mujeres. No discrimines, no juzgues a otra mujer si desconoces la situación por la que pasa. Respeta a tus semejante y recuerda que las mujeres estamos para apoyarnos una a la otra. 





Hace tiempo que no me paso por acá y no me agrada, me gusta este rincón, me siento orgullosa y no quiero dejar que muerta este rinconcito tan mio en donde además leo siempre cariñosos comentarios y a donde llegan otras mamis valientes a compartir sus historias. Así pues el propósito es seguir escribiendo y compartiendo anécdotas, frases y sobre todo darte apoyo para que tú mujer, sepas que puedes con cualquier reto que se te ponga en frente, que eres fuerte, que eres guerrera y sobre todo una triunfadora de la vida.

Cuando comenzó este rincón era una adolescente. Con 17 o 18 años se tiene un panorama distinto a cuando se tienen 24 años. He leído las pocas entradas que hay por acá y en algunas intuyo el dolor que en ese entonces traía en mi corazón, y se que es normal, que fue parte del duelo, pero lo de hoy es otra historia. Quiero contarte que a los 24 años no puedo sentir más que admiración por las madres y sobre todo por las madres solteras que se juegan ese doble papel y que dejan su alma en criar y amar a su hijo.

Descubrí que me gusta ser madre soltera, que por ese hecho te conviertes en admiración para muchas pero sobre todo descubrí que me siento orgullosa. Voy en el camino y todavía me falta mucho, pero cuando miro atrás y veo lo que he podido darle a mi hija gracias a mi trabajo y esfuerzo, y sobre todo cuando veo que todo lo que he logrado lo he logrado yo sola, me siento enorme y con ganas de seguir luchando para llegar muy lejos.

Claro, no de he negar que también he tenido el apoyo incondicional de unos padres maravillosos y una pareja a mi lado, y de un gran amigo y coach que con libros y platicas me  ha motivado mucho. Por ello yo también quisiera motivar a otras mujeres, hacerles saber que tenemos la capacidad de superar la adversidades de la vida y que si creemos que somos grandes, lo somos!

Me retorno acá, blog bienvenido a mi vida!


La felicidad

El camino cómo padres no es nada fácil y él saber que no hay un hombre a nuestro lado para criar a nuestros hijos puede causar tristeza en muchas mujeres.
De pronto, sentir toda la carga sobre una puede hacerte sentir mal, las madres solteras son victimas frecuentes de las depresiones. Por favor no! no caigas en ésto, no te deprimas por la ausencia de alguién que probablemente no vale la pena y no lo culpes de tu infelicidad.
Debemos estar concientes que NO HAY MÁS RESPONSABLES DE NUESTRA FELICIDAD QUE NOSOTROS MISMOS, nadie esta encargado de hacernos felices, somos nosotros quienes debemos hacernos felices!
Además un hijo a nuestro lado es suficiente motivo para estar llenas de felicidad.

El amor es importante??
Sin duda, pero el amor no sólo se encuentra en una pareja. El primero está ahí y es el que brindan los hijos, pero además esta el de la familia y él de las amigas.
Hay que abrir bién los ojos, nunca estamos solas, siempre habrá alguien que te brinde apoyo.

Una pareja?? Llegará a su debido tiempo, no hay prisa, el amor sigué existiendo para las madres solteras, un caballero te sabrá valorar y te aceptara tal y cómo eres, porque cómo madre soltera vales mucho.

Tip
Buscá actividades para ti, salir y distraerte aleja la depresión.
Las actividades recreativas, culturales,etc., con los hijos suelen ser impulsoras y alentadoras.

Cuando mi instinto materno comenzaba a brotar en mi, yo imaginaba el momento en el que esperaría con alegria un bebé. Me imaginaba jugando a la casita feliz, yo y mi barriguita hermosa junto a mi gran amor ilusionados preparando la llegada de ese ser tan especial, él haciendome mimos y yo orgullosa y contenta. Pero no presentía que el momento estaba no muy lejano ni que nada sería como siempre lo había imaginado!


Yo con el deseo secreto de tener un bebé me oponía al uso de pastillas anticonceptivas y más aún de pastillas de emergencia y con la oposición de "él" para usar condon, sucedio lo lógico. Pero que irresponsabilidad la mía! Desear un bebé teniendo 17 años de edad, sin oficio ni beneficio, sin terminar la preparatoria y estando a la sombra de mis padres y sin nada que ofrecerle a un hijo, lo admito, no fue muy responsable de mi parte.

Se había retrasado mi regla pero tenía que comprobar mis sospechas. Lo recuerdo bién, 1° de Noviembre de 2006, caminando por un plaza en dirección hacia un sanitario, entre montones de niños disfrazados que pedían dulces por ser día de muertos. La orina, algunos minutos y por fin tenía el resultado, Oh Dios, embarazada!

En cuanto llegue a casa yo quise comunicarle a él la noticia pero no pude nunca comunicarme con él. Le hable varias veces pero su celular siempre estuvo apagado. No pude dormir al instante, una sensación de que invadían mi individualidad me rondaba al mismo tiempo en que me asaltaban sensaciones de miedo y alegria pero él tenía que saberlo.

Al día siguiente se lo comunique, fui a verlo para mostrartle la prueba y asi comprobaría que yo no le estaba mintiendo. Se mostro preocupado y no muy alegre, pero prometio siempre estar ahí aunque tratandome de persuadir para un aborto y mientras, entre besos y caricias, yo trataba de hacerle nacer cariño por ese pedacito de mi vientre que era parte de los dos. Nos despedimos con la promesa de que yo aún no le diría nada a mis padres hasta que él estuviera listo y bién decididó. Inesperadamente mis padres se enterarón ya que mi hermana, a la que yo le había platicado todo, decidió que era lo mejor que ellos supieran. Inmediatamente se lo comunicarón a su madre de él y fue entonces cuando me dí cuenta de que nada de lo que yo había soñado sería realidad. Inmediatamente se argumentó que el bebé que esperaba no era de él, se dijo que yo era una prostituta, a mis 17 años me inventarón una larga lista de hombres en mi cama destruyendo mi corazón y mi moral.

Nada me dolía más que sus mentiras y promesas, nisiquiera contaba el hecho de que nos conocieramos toda la vida para que él me hubiera querido. Le escribí, le dijé que estaba bién si no quería estar junto a mi pero le pedí que pensará en ese otro ser que de nada tenía culpa.

Llamó, le reclame las difamaciones a mi persona, y su clásica cobardía hizo que culpará a su madre y a su hermana de tales difamaciones prometiendo que él no había dicho nada, pero la llamada no me aliviaria porque finalizó con su petición de aborto y advertencia de que me abandonaría de no aceptar.
Decidido, preferí ser madre soltera que abortar.

Pero no fue todo miel sobre hojuelas, y de pronto sentí las criticas de la gente y las advertencias: "no sabes en lo que te metiste" "Ahora si sabras lo que es bueno" "Cuando nacen es cuando comienzan los problemas", ah Dios mio! qué problemas? Nadie me dijo que ser madre era un problema? Esa era la otra cara de la moneda?

Yo ya no quiero jugar, y con amargo sabor me arrepentía y de pronto quería escapar, regresar el tiempo y no repetir la historia. Noches crudas de lagrimas tristes venían. Mi madre siempre me consolaba y me suplicaba no estuviera de ese ánimo tratando de hacerme entender que todo lo que yo sintiera era transimitdo al bebé, me pedía alegria para que mi bebé percibiera la alegría.

Aprendi con el tiempo a valorarme, también gracias a Irving que fue de las primeras estrellas en brillar en mis noches obscuras y me hicieron sentirme linda y valiosa.

Así pasaron los meses hasta que nación mi pequeña Constanza y no vi los problemas de los cuales se me habló, todo lo ocntrario, la mejor parte inició.